sábado, 16 de julio de 2011

Prologo del libro: "no grites"

                             Prologo


Luego de un rato, de contemplar el picaporte, abrí la puerta y entré. Ahí estaba, sentado en su escritorio, el hombre al que había venido a ver.
_ven_ dijo, apoyando sus manos en la mesa_ siéntate.
Le obedecí, sentándome en una silla, frente a él.
_me dijeron que estabas buscando la piedra_ Sabía, que el me había citado por eso. Asentí, con indiferencia_ creo saber dónde está.
Incliné la cabeza y lo miré con curiosidad.
_¿perdón?_ inquirí.
_sé dónde está la piedra y… por un bajo precio, te lo puedo decir_ finalizó.
Me reí.
_ ¿por un bajo precio?_ repetí, sonriendo_ yo no negocio.
  _entonces, haz de cuenta que nunca tuvimos esta conversación_ dijo el hombre, sonriendo. Volví a reírme, más fuerte esta vez. Me puse de pie.
_no, pero si vas a decirme donde está la piedra_ dije, apoyando mis manos en la mesa.
_no, lo siento pero no lo haré gratis_ negó, con un asomo de miedo en la voz. Sonreí nuevamente, pero esta vez, enseñando los colmillos. El hombre gritó.
_ ¿que… eres?_ preguntó, casi gritando, poniéndose de pie_ sal de aquí o voy a llamar a seguridad.
_no, no lo harás_ dije, divertido.
_¿que… que me has hecho?_ preguntó_ no puedo moverme.
_a ver… empecemos de nuevo ¿Dónde está la piedra?_ le pregunté, volviendo a sonreír_ y que ni se te crucé gritar, porque los colmillos no son de adorno.
_ ¡está bien! Está bien_ respondió_ pero… no me lastimes.
El ya había comenzado a llorar. Estúpidos humanos, pensé.
_¿dónde está la piedra?_ repetí, acercándome a él. Se me estaba acabando la paciencia.
_la… la tiene… la tiene la chica_ dijo casi gritando.
_¿la chica?_ pregunté.
_ sí, es difícil de explicar…_ elevé una ceja, haciéndolo continuar_ ella nació con la piedra. La piedra no es algo material, no todavía. Solo ella puede formar la piedra… y solo hay una manera de hacerlo…
_ ¿quién es la chica?_ le interrumpí, conociendo el resto de la historia.
_ella… ella es solo una niña…_ dijo_ como de tu edad…
_¡¿Dónde está?!_ le pregunté, otra vez, gritando.
_Argentina, Buenos Aires, Del Viso, Florida, Instituto grodent_ se apresuró a responder. De pronto lo sentí débil_ su nombre es… es… bree… breena._ finalizó, desmayándose.
_estúpidos humanos_ volví a susurrar.

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